Se percibe en los últimos días, un crecimiento en la población de patovicas del kirchnerismo. Me explico: crece la población de aquellos que, ligados de diversas maneras al modelo kirchnerista, y al gobierno que lo lleva adelante, se arrogan la potestad de incluír en diversos grados, y por lo tanto de excluír, de la misma forma, a todo aquel que ose identificarse, apoyar, o criticar "desde adentro", al modelo, a sus funcionarios, o a alguna política o acción coyuntural de cualquiera de ellos.
Estos porteros, o vigilantes de los accesos, se arrogan la comprensión cabal del fenómeno kirchnerista en sus diversas modalidades: Formas de discusión; críticas convenientes (o no); Jerarquización de temáticas de discusión, de adversarios coyunturales etc. Prolifera en suma, toda una linea de demarcadores de la conveniencia o no de dar ciertos debates, plantear determinados temas, o disyuntivas y demases congruentes. En definitiva, pareciera haber una búsqueda de establecer criterios de "corrección política", que implican exclusivamente al núcleo político de manifestaciones del espacio en cuestión.
Es posible que existan fundadas razones para esto, mas aún después de la muerte de Néstor Kirchner. Pero hay también sólidas razones, para no convertir al espacio de discusión que lidera el kirchnerismo primero, y al de militancia después, en una suerte de castillo, o torre de marfíl, a la que sólo unos pocos elegidos puedan acceder.
Cuando se menta la raíz Nac&pop del proyecto, se habla de esta "no exclusión". No en vano, en los medios hegemónicos", se escucha por ejemplo lo de: "...kirchneristas de paladar negro", y demás atrocidades que en su ingenuidad muchos se tragan a la noche, para escupir al día siguiente.
Entreveo muchas mas lineas por las que esto podría seguir, pero mis energías son mas que escasas ya. Lo dejo a consideración.
Ya veremos.
Esto ya existió en la primer época de Néstor. No es novedad, la única variante es que hoy la pre selección es casi imposible por lo "aluvional" del momento histórico.
ResponderEliminarSiempre en todo movimiento político hay puristas o personajes que estiman depurar al profano, o simplemente que no se meta en sus negocios.
Son los menos de un mayoría de militantes peronistas dispuestas a seguir apoyando a Cristina.
Pablo